“Lejos del rumor de la ciudad, detrás de las montañas, encontramos este rincón desprendido del cielo, de verdes campiñas y techo esmeralda con nubes de algodón; Huaraz, la ciudad apacible de tímido sol”
Abrir los ojos y descubrir Huaraz es como encontrar un paraíso. Apacible y tranquila ciudad de cálido sol y cielo celeste sembrado de nubes tan puras como la nieve que corona las cumbres de la cordillera Blanca, esta hermosa ciudad es el destino propicio para disfrutar una mezcla de aventura, emoción y descanso.
Verdes campiñas sembradas de pintorescas viviendas, sonrientes y colorados campesinos de multicolores vestimentas que pasean sus rebaños de ovejas entre el horizonte de montañas nevados.
Callecitas estrechas y casas de techos altos, así es el camino que nos conduce a la ciudad de Huaraz, de vertiginosa y alegre vida nocturna pues la fiesta se vive cada noche de fin de semana en la Plaza de Armas de la ciudad.
Uno de los más grandes tesoros de Huaraz es el Callejón de Huaylas, extenso valle, de aproximadamente 200 km de longitud, bañado por el río Santa y rodeado por un conjunto de hermosas y bucólicas ciudades y pueblos serranos, como Recuay, Huaraz, Carhuaz, Yungay y Caraz.
El Parque Nacional del Huascarán y su imponente nevado, el más alto del Perú, de 6.768 msnm, nos invitan a aventurarnos a practicar diversas actividades deportivas, como el canotaje surcando las aguas del río Santa o escalar el nevado de Pastoruri.
Esta es Huaraz, la belleza escondida en medio de los Andes. |